2026 NO es para emprendedores.
El 1 de enero no empieza nada.
El 1 de enero no empieza nada.
De hecho, si somos honestos, lo que empieza hoy es otra cosa.
Empiezan las promesas.
Empieza el “este año sí”.
Y claro, empieza el ruido.
Ahora mismo hay gente escribiendo “objetivos 2026” en una nota.
O abriendo el portátil “un momento” para dejarlo todo preparado.
Cinco minutos.
Solo cinco.
Luego cierran.
Y ya si eso, mañana.
El caso es que no falta intención.
Lo que falta es orden.
Porque ideas hay de sobra.
Ganas también.
Pero todo acaba siendo un lío.
Adultos, ¿eh?
Con hipoteca.
Con niños.
Con curro.
Haciendo planes como si tuvieran tardes infinitas y cero responsabilidades.
Y entonces, pasa lo de siempre.
Enero a tope.
Febrero raro.
Y al final, marzo igual que el año pasado.
No porque seas un desastre.
Ni porque no valgas.
Sino porque empiezas sin una manera clara de hacerlo.
Sin algo sencillo.
Sin algo que no dependa de estar motivado.
Yo no voy a hablarte este año de subidones.
Ni de “mentalidad”.
Ni de historias.
Voy a hablarte de hacerlo sin liarte.
De montar un negocio libre, minimalista y rentable. que puedas sostener cuando llegas cansado.
Cuando no tienes tiempo.
Cuando la vida se cruza.
Eso te lo enseño en el enlace de ahí abajo.
No es una aventura.
No es postureo.
No es redes.
Es una forma simple de dejar de improvisar y empezar con algo que tenga sentido en tu día a día.
Así que nada, si este año no te apetece volver a decir “este año sí”, y prefieres empezar sin follones, está aquí:
Libertad, y luego todo lo demás.

