Motivo por el que el año pasado no salió como esperabas.
Vamos a aclarar una cosa.
Si el año pasado no salió como esperabas, no fue culpa tuya.
Es una constatación bastante acertada en mi opinión.
Te lo digo porque sé que ganas hubo.
Ideas también.
Incluso momentos en los que pensaste:
“ahora sí”.
Pero luego, nada.
No porque seas constante a ratos.
No porque te falte disciplina.
No porque “no lo quieras lo suficiente”.
El problema fue el modelo.
Modelos pensados para:
– gente con todo el día libre
– gente sin cargas
– gente que puede estar probando cosas meses
Y claro, tú no estás ahí.
Tú tienes curro.
Casa.
Familia.
Cosas que atender.
Y aun así, te vendieron que si no funcionaba era porque no te habías esforzado lo suficiente.
Tócate los cojones.
El caso es que nadie falla por no querer.
La gente falla por intentar avanzar con herramientas que no encajan con su vida.
Por eso se repite siempre lo mismo.
Empiezas con ganas.
Te lías.
Te saturas.
Y lo dejas a medias.
Yo llevo tiempo viendo esto y trabajando justo ahí.
No en motivarte más, ojo.
Sino en cambiar el sistema.
En montar algo sencillo.
Que no dependa de redes.
Que no te pida estar todo el día encima.
Que puedas sostener siendo adulto.
Por eso te digo, que si el año pasado no funcionó, no te machaques más.
Igual lo único que falló fue la manera.
¿Has probado esa de ahí?
Libertad, y luego todo lo demás.

