Solo sí es sí.
Hay una puerta en los negocios que casi todo el mundo ignora.
No es la venta grande.
No es el programa.
No es el “ya hablaremos más adelante”.
Es la primera vez que alguien te compra.
Y ojo, no hablo de cuando ya es cliente.
Hablo del momento justo después de apuntarse a tu lista.
Te dejan el email.
Leen la página que aparece después…
Y ahí pasa algo.
O cruzan la puerta.
O cuesta mucho que lo hagan después.
La mayoría deja pasar ese momento, piensan que vender tan pronto “queda mal”.
O que es agresivo.
O que ya habrá tiempo.
Y no.
Ese primer “sí”, aunque sea pequeño, ostia, lo cambia todo.
No por el dinero, ojo, que habitualmente suelen ser productos de precio bajo los que se venden en ese momento.
Sino porque rompe la barrera mental del “nunca he comprado”.
El asunto es que hoy en la Mentoría, he sacado una lección justo sobre esto.
Sobre cómo diseñar un OTO que tenga sentido.
Un OTO pensado solo para que un lead pase a ser cliente cuanto antes.
Algo pequeño.
Concreto.
Que solucione un problema real para que la relación empiece de verdad.
Porque a partir de ahí, todo es distinto:
– hay confianza
– hay atención
– y hay muchas más opciones de que vuelva a comprar
Ahora bien, esta lección es solo para alumnos de la Mentoría.
Y el acceso a la Mentoría ahora mismo está cerrado.
Y va a seguir cerrado por tiempo indefinido.
Así que si estás leyendo esto pensando “esto justo es lo que yo no tengo bien montado”, no puedes escuchar la lección.
Es lo que hay.
En todo caso, lo que sí puedes y debes hacer, es empezar por la base.
Por el sistema donde se construye todo esto desde el principio:
Libertad, y luego todo lo demás.

